Cómo recuperar el agua verde

¿Por qué se me ha puesto el agua verde?

Si tienes el agua verde, eso significa que las algas se han adueñado de tu piscina. A continuación te mostramos cómo recuperar el agua de tu piscina.

 

¿Le pongo Algicida?

No, ahora es demasiado tarde. Los algicidas son químicos preventivos (para que no aparezcan algas), pero no sirven de nada cuando ya han hecho acto de presencia.

Cuando las hayas quitado, si quieres que no vuelvan a aparecer, lo mejor es que mantengas siempre un nivel de desinfectante adecuado (1-3 ppm de cloro, ó 2-4 ppm si utilizas bromo). Si te descuidas y el nivel baja, las esporas de las algas comienzan a germinar, y en 12-24 horas puedes tener la piscina verde. Este fenómeno se denomina floración de algas.

Nuestro consejo es que siempre tengas el nivel de cloro correcto, y nunca utilices algicidas. Es agregar más químicos a la piscina, donde te bañas todos los días, con tu piel y pelo expuestos, y cuya agua a veces tragas sin querer. Nosotros siempre recomendamos echar la menor cantidad de químicos posibles, y en este caso los algicidas se pueden evitar con un nivel adecuado de cloro. Por eso nos gusta el uso de dosificadores automáticos (de bromo, MPS, cloro líquido o clorador salino, el que prefieras).

Para quitar las algas verdes cuando ya han aparecido solo existe un procedimiento: el de supercloración, un procedimiento apto cuando se utilizan desinfectantes compatibles con cloro (bromo, oxígeno activo, …) en la piscina.

Si vas a cualquier tienda de piscinas y les consultas sobre este tema, te van a decir lo mismo que nosotros: que tienes que hacer una cloración de choque (supercloración) y te van a vender un tambor de cloro granulado de choque NUNCA USES ESA TÉCNICA DE SUPERCLORACIÓN, excepto si estás seguro que tienes un nivel de concentración de isocianúrico «super-ultra-bajo».

 

Ajustes antes de la supercloración

Ya sabemos que tienes prisa por eliminar estos incómodos seres verdes de tu piscina, pero no sirve de nada ir con prisas, y realizar una supercloración, si tienes algunos parámetros de la piscina fuera de control, va a ser una perdida de tiempo y dinero, ya que si es así, vas a volver a tener algas en breve.

Lo primero es apagar cualquier aparato que tengas de automatización de químicos, ya sea clorador salino, bombas de cloro, regulador de pH, ionizador, UV, etc.

Lo más obvio es comprobar el pH, porque como ya hemos explicado, el efecto del cloro va decayendo con un pH por encima de 7,5 (y cuanto mayor el pH, más se acentúa este efecto). Pero antes hay que ver también la alcalinidad y especialmente el nivel de ácido isocianúrico.

Insistimos una y mil veces, si no tienes bien el equilibrio del agua, (indice de langelier), este episodio de algas verdes lo vas a tener todo el verano, y se convertirá en una pesadilla. Más vale que te tomes un poco de tiempo en hacer bien el proceso, y consigas un agua limpia y equilibrada.

Lo primero es tomar medidas de alcalinidad y ácido isocianúrico. Si recuerdas de nuestra entrada de Introducción al Tratamiento del Agua, la alcalinidad «blinda» al pH, para que no vaya pegando bandazos, y un nivel adecuado de pH es necesario para que el cloro haga efecto. Y el ácido isocianúrico evita que el cloro se fulmine con los rayos UV del sol, pero en concentraciones superiores a 50 ppm comienza a anular seriamente los efectos del cloro. Si tienes el pH fuera de control, o el ácido isocianúrico muy alto, el cloro no hace efecto y las algas florecen a las primeras de cambio. Pretender hacer una supercloración en esas condiciones va a ser una pérdida de tiempo.

Por lo tanto, primero mide la alcalinidad, y si está por debajo de 80 ppm debes agregar bicarbonato sódico para corregirla. Si está alta podemos continuar con el proceso de supercloración, pero debes corregirla después. La alcalinidad es muy importante, en esta entrada puedes aprender más sobre ella, y cómo ajustarla.

Mide el ácido isocianúrico, y si está por encima de 50 ppm vas a tener que vaciar la piscina y rellenarla con agua nueva hasta que llegue a los 50 ppm. Por ejemplo, si tienes 100 ppm de ácido isocianúrico deberás vaciar la mitad de la piscina.

Ahora que ya tenemos la alcalinidad entre 80-120 ppm, y el ácido isocianúrico entre 30-50 ppm, vamos a medir el pH. Si es inferior a 7,0 no hacer nada. Esto es porque al añadir lejía el pH va a subir. Si el pH es superior a 7,0 agregar aguafuerte (también llamado salfumán o ácido clorhídrico), Hay que echar 1,5 cc por cada décima de pH que hay que reducir, y por cada m3 de agua. Por ejemplo, si tienes un pH de 7,6 y tu piscina tiene 50 m3, deberías echar 1,5 cc x 6 décimas a reducir x 50 m3 = 450 cc de aguafuerte. Para distribuir el aguafuerte es mejor que lo diluyas mucho en agua y lo eches poco a poco con la depuradora en marcha en modo filtración.

El aguafuerte lo puedes comprar en los supermercados, y es bien barato. No merece la pena que compres productos de minoración de pH en una tienda de piscinas, (y nosotros tampoco te lo vamos a vender…)

Pasadas unas horas se vuelve a medir el pH y si es alto, hay que rebajar de nuevo. Una vez que tenemos en pH bajo control, procederemos a la famosa supercloración.

 

Supercloración

La supercloración, como su nombre indica, consiste en agregar mucho cloro a la piscina, hasta tener una concentración de unos 30 ppm (partes por millón, o gramos por cada m3 de agua). Esto es «súper», ya que el agua es apta para el baño hasta las 5 ppm. Para ello vas a utilizar lejía doméstica «apta para desinfección de agua potable». La tienen en todos los supermercados, y es muy barata. Recuerda, es importante fijarte que la lejía sea apta para desinfección de agua potable, ya que suele haber otro tipo de lejía con aditivos para lavar la ropa que no se puede utilizar en el agua de la piscina.

¿Cuánta lejía necesito? La lejía (hipoclorito sódico) suele venderse en una concentración del 4%, es decir, 40 gramos de cloro activo por cada litro de lejía. Y nosotros queremos poner 30 ppm (partes por millón) de lejía, es decir 30 gramos por cada m3 de agua de la piscina (un m3 tiene un millón de cc). Por lo tanto, necesitamos 0,75 litros de lejía por cada m3 de la piscina (0,75 = 30 / 40). Si tu piscina tiene 50 m3, necesitarás 50 x 0,75 = 37,5 litros de lejía.

Efectivamente son un montón de litros de lejía. Y además nosotros recomendamos poner un 10% adicional por la degradación de la lejía en el proceso de transporte y almacenamiento. Así es que dile a tus hijos que te acompañen al supermercado, y llena el carrito con bidones de 5 litros de lejía. Recuerda, lejía apta para desinfección de agua potable.

NOTA: Como alternativa al hipoclorito sódico, se puede utilizar hipoclorito cálcico. Son unos polvos que tienen una concentración del 65-70% de Cl por lo que necesitaremos de 13-15 veces menos cantidad que lejía. Eso sí, ten encuentra que su coste es bastante mayor… Lo interesante del hipoclorito cálcico es que (como la lejía), no contiene ácido isocianúrico por lo que no va aumentar el nivel de isocianúrico del agua de la piscina .

El procedimiento que recomendamos es el siguiente:

Día 1: por la tarde cuando el sol ya no dé a la piscina (el sol degrada el cloro), pon la depuradora en modo filtración. Añade toda la lejía repartiéndola por el borde de la piscina. Recuerda ponerte ropa vieja, porque siempre salta alguna pequeña gota que destiñe la ropa. Mantén toda la noche la depuradora encendida.

Día 2: durante el día para la depuradora, y haz un contralavado, para limpiar todas las algas que estarán en el filtro.

Cepilla paredes y suelo de la piscina si las algas la cubren, rearranca la filtración y espera a que las algas se depositen en el suelo de la piscina. Entonces para la filtración, y aspira el suelo con el limpiafondos (con la bomba puesta en modo de vaciado para no volver a pasar por el filtro la suciedad del fondo ). Utiliza el limpiafondos que va a la aspiración de la bomba, no el robot limpiafondos. Rellena con agua la piscina si fuera necesario, ya que el limpiafondos habrá vaciado un poco el vaso.

Por la tarde, igual que el Día 1, volver a agregar lejía. Evidentemente no vas a agregar tanta lejía como en el Día 1, ya que el nivel de cloro de la piscina será muy alto. Solo tienes que volver a elevar el nivel de cloro a 30 ppm. Para ello necesitarás saber el nivel actual, que debiera estar por encima de 20 ppm; como el nivel de cloro es tan alto, tendrás que hacerlo con un test especial, como estas tiras de LaMotte que llegan a 50 ppm o bien diluyendo la muestra de agua con cinco partes (o más) de agua destilada. En este caso la lectura de cloro obtenida la multiplicamos por 5 (o más).

Una vez que sepas el nivel actual, por ejemplo 25 ppm, deberás agregar las otras 5 ppm para llegar a 30 ppm. Como cada litro de lejía tiene 40 gramos, y queremos agregar 5 gramos por cada m3, en este ejemplo, con una piscina de 50 m3, serían:
(5 / 40) x 50m3 = 6,25 litros de lejía adicionales.

Así que Día 2 por la tarde, cuando el sol no esté sobre la piscina, agrega esos litros adicionales de lejía, con cuidado y distribuyéndolo bien por toda la piscina. Y con la depuradora encendida en modo filtración. La depuradora debe quedar encendida toda la noche.

Día 3: lo más normal es que a la mañana siguiente el agua esté bastante decente. Ya no tendrá color verde, aunque seguramente esté un poco turbia. Si todavía estuviera con color verde, repetir el procedimiento de días anteriores hasta que se vayan las algas.

Como el filtro estará lleno de los residuos de las algas, realiza otro contralavado. Deja todo el día la depuradora funcionando. No se podrá bañar nadie todavía porque el nivel de cloro es demasiado alto.

Día 4: el agua debería amanecer ya limpia y cristalina. Si está más turbia de lo que te gusta, puedes utilizar un floculante de cartucho. Los floculantes que se echan al vaso de la piscina son una ….., no solo porque son químicos nada salubres, sino porque además después requiere tirar mucha agua y químico al desagüe. Un asco.

Seguramente no te puedas bañar todavía porque el nivel de cloro estará muy alto. Pero puedes aprovechar para ajustar el pH, ya que habrá subido por la aportación de toda la lejía. Corrige el pH con aguafuerte para bajarlo, y mantén la depuradora encendida al menos unas horas más (si puede ser todo el día, mejor).

Día 5: si has hecho todo bien, lo más normal es que el agua esté muy bien. Dependiendo de algunos factores, el cloro puede haber bajado lo suficiente o no. Recuerda que para bañarte debería estar por debajo de 5 ppm.

No está de más que tomes las medidas de nuevo de alcalinidad, pH y cloro. El cloro debes tomarlo con test que pueda medir niveles de cloro por encima de 10 ppm. Si hay algo que no esté perfecto, corrige siempre en el orden: primero alcalinidad, segundo pH, y por último el cloro. Y siempre espera un día entre uno y otro.

Lo más normal es que en los días 5 ó 6 puedas ya bañarte. Pero no nos hagas caso, y mide el cloro, por favor.

 

He hecho una supercloración y no consigo recuperar el agua ¿Qué está sucediendo?

Si has realizado todos los pasos a conciencia, durante varios días, y el agua no termina estando en buen estado, eso suele ser señal inequívoca de que el agua está super-saturada de ácido isocianúrico. ¿Has leído bien la preparación de la piscina al principio de la entrada?

El ácido isocianúrico hace que el sol no se «fulmine» el cloro, pero por encima de 50 ppm ya no protege mucho más, y cuanta más concentración menos efecto hace el cloro. Con concentraciones de isocianúrico que ni llegan a 100 ppm, el cloro no hace prácticamente efecto. Y si no hace efecto, ni mata gérmenes, ni elimina algas. Tu agua puede parecer limpia, pero es un peligro.

 

Consejo para algas localizadas

Si tu piscina tiene algas arraigadas en las superficies (suelo o paredes), puedes mejorar el proceso descrito arriba extendiendo granos de tricloro por el fondo en cantidad moderada, y cepillar a conciencia en todos los sentidos, restregando los granitos por todos los focos de algas.

Ten en cuenta que el cloro sólido en contacto con el liner, polyester o pintura puede decolorarlos. Por este motivo, si tu piscina es de estos materiales, intenta evitar este consejo, y realizar solo la supercloración.

 

Algas como Terminator, vuelven, y vuelven, y vuelven

Si con el tiempo vuelves a tener episodios frecuentes de algas, y siempre has tenido un nivel adecuado de desinfectante/oxidante (cloro, bromo, etc) porque lo tienes automatizado, y también tienes el pH y el ácido isocianúrico en niveles correctos ¿qué te puede estar sucediendo?

En este caso es posible que tengas un nivel alto de fosfatos. Sí, una cosa más que añadir. Es infrecuente, pero te puede suceder.

Los fosfatos se utilizan como fertilizantes porque tienen nutrientes vitales para las plantas, y a las algas les encantan. ¿Y cómo han llegado los fosfatos a mi piscina? Lo más normal es que hayan llegado mediante los jardineros, o por el viento (que arrastra las bolitas de abono del césped o plantas de alrededor de la piscina), o con los bañistas que las llevan del césped al agua.

En este caso deberías utilizar un neutralizador de fosfatos, y si la concetración es superior a las 10 ppm lo mejor es primero vaciar la piscina hasta que llegues a ese nivel de fosfatos, y después utilizar neutralizador.

Si no encuentras test de fosfatos, en nuestra tienda tienes las tiras del reputado fabricante LaMotte, para medir rango normal, y rango alto de fosfatos.

 

Importante

  • Por supuesto, durante todo el proceso descrito arriba está prohibido el baño. No debe haber baños hasta que la concentración de cloro no baje de las 5 ppm.
  • Para piscinas grandes, y para evitar cargar con tanta lejía, puedes utilizar las típicas garrafas de «cloro líquido», que es como lejía concentrada. Este hipoclorito sódico suele venir en concentraciones de 15-20% de cloro activo, o como alternativa, usar hipoclorito cálcico. Debes aplicar la regla de 3 para saber la cantidad necesaria para tu piscina. Y nunca, nunca, utilizar cloro de choque o pastillas de cloro, ya que agregarían gran cantidad de ácido isocianúrico, y ya hemos explicado lo malo que puede ser en concentraciones altas.
  • Las mediciones de cloro que hemos mencionado arriba son de cloro libre, también llamado cloro activo. El reactivo más común para medir cloro libre es el DPD1. No utilices reactivos que se llaman DPD3 u OTO, ya que éstos miden el cloro total (cloro total = cloro libre + cloro combinado). Estas mediciones no sirven.
  • Manejar todos los químicos con precaución. Leer las etiquetas de cuidados de los productos químicos, y seguir las debidas precauciones. Sobre todo, cuidado con piel y ojos, y con inhalar los vapores.